POLITICA DE CALIDAD

En la mayoría de los países desarrollados, existen organismos de normalización de carácter oficial o privado cuya función es establecer las normas de construcción, tipo de materiales a emplearse, procedimientos de ensayos y fabricación de los distintos elementos de protección.

Estos organismos, como IRAM, establecen normas que tratan de fijan un mínimo de calidad que deben cumplir, entre ellos, los cascos.

Por ello, en Argentina existe el C.H.A.S., que regula el mercado de autopartes en todo el territorio nacional con el objeto de proteger la vida, y evitar la venta de piezas con estándar de calidad inferior al mínimo requerido, tanto de origen nacional como importados, y que pudieran ocasionar accidentes y/o lesiones al usuario.

Garantía: La Ley 24.240 “LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR” exige una garantía mínima de tres meses.

 

» Los cascos Vértigo – MPA se ofrecen con garantía escrita de un año.
» La seguridad del grado de protección de un casco debe estar respaldada por toda la cadena de comercialización, (Ley 24.240), desde el vendedor detallista, importador o fabricante.


Un casco debe tener en forma indeleble el nombre del importador o del fabricante, en su interior, en una etiqueta que no puede salirse y que lo acompañará durante toda su vida, responsabilizando a los que lo han ofrecido en el mercado.

La Ley Nº 24.449 junto con el decreto 779/95, establecidos para proteger la seguridad de los consumidores argentinos, designan a la Secretaria de Industria para establecer un sistema de Certificación de Homologación de Autopartes de Seguridad (C.H.A.S) para todo componente o pieza destinada a repuesto de vehículos automotores, acoplados o semiacoplados que se fabriquen o importen en el país para el mercado de reposición.

Dado que los consumidores tienen conocimiento imperfecto sobre las condiciones de seguridad de los productos que compran, el gobierno argentino ha decidido regular el mercado a fin de proteger la vida humana y evitar que se vendan piezas en el mercado de reposición automotriz con un estándar de calidad inferior al mínimo requerido, pudiendo ocasionar un accidente.

El sistema generado a partir de la Resolución 91/2001 es que toda autoparte que se comercialice en el país deberá demostrar que cumple con normas de seguridad activa y pasiva estrictas. Para los productores nacionales esto implicar presentar certificados de cumplimientos con las normas IRAM específicas. Las autopartes importadas los mismos certificados IRAM o certificados de adecuación a las normas internacionales del sistema TRANS/ WP29/349. Actualmente la demostración de cumplimiento de la norma de seguridad debe efectuarse ante el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

A partir de ese momento el consumidor argentino cuenta con el C.H.A.S. para saber que las autopartes de seguridad que compra en el mercado de reposición son confiables y cumplen con un estándar de calidad internacional.

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